<p>Alba Pérez<p />

Alba Pérez

ABOGADA LABORALISTA - Responsable del dpto. Jurídico Laboral y RRHH

Qué debería revisar una empresa antes de reorganizar su plantilla

Cuando una empresa necesita reorganizar su plantilla, no basta con decidir qué medida aplicar: hay que valorar antes qué riesgos legales implica, qué aspectos revisar de cada puesto y trabajador, y cómo actuar para evitar reclamaciones posteriores. Alba Pérez, responsable del Departamento Jurídico Laboral de Hidalgo Abogados y Asesores, explica qué debería revisar una empresa antes de acometer una reorganización interna, cuáles son los errores más frecuentes y qué recomendaciones ayudan a reducir la conflictividad.

¿Qué riesgos laborales existen en reorganizaciones internas?

Hay situaciones en las que las empresas necesitan reorganizar sus recursos humanos y para ello, hay que tener en cuenta varios factores para no incurrir en medidas que generen posible discriminación, o se afecte a algún trabajador que estuviera protegido en ese momento.

¿Qué errores suelen cometer las empresas?

Las empresas suelen optar en primer lugar por medidas más populares pero cuyos efectos son mayores, en lugar de medidas alternativas que buscan neutralizar los posibles perjuicios que puedan provocarse a los trabajadores, y por tanto, generar reclamaciones.

¿Qué aspectos legales conviene revisar previamente?

En primer lugar, habría que hacer un estudio exhaustivo de la plantilla, las condiciones laborables individuales de cada uno, e incluso, en caso de conocerlas, tener en cuenta sus circunstancias personales.

Habrá que tener en cuenta aspectos como la antigüedad, funciones que realiza cada trabajador… y así poder valorar qué puestos de trabajo serán afectados por las medidas a ejecutar, y por tanto qué trabajadores ocupan estos puestos.

¿Qué recomendaciones ayudan a reducir conflictos?

La primera recomendación es buscar asesoramiento especializado para que las empresas puedan ser guiadas en cuanto a qué opciones tienen, siempre antes de hablar con los propios trabajadores para no dar pasos en falso.

Una vez se tenga asesoramiento y acompañamiento especializado, la primera opción siempre debe de ser intentar aplicar acciones mediante acuerdo entre empresa y trabajador.

Con esto se asegura que el trabajador afectado sepa el porqué la empresa necesita realizar la reestructuración, algo que ayuda en menor o mayor medida a evitar conflictos futuros.