Desconexión digital y flexibilidad laboral: el reto de proteger el descanso en un entorno siempre conectado

La flexibilidad laboral y el teletrabajo han transformado la forma de trabajar, pero también han difuminado los límites entre la vida profesional y la personal. La facilidad para estar permanentemente conectado ha generado nuevos desafíos para empresas y trabajadores, desde el respeto al derecho a la desconexión digital hasta la correcta gestión de la jornada y la prevención de riesgos psicosociales.
En esta entrevista, Alba Pérez, del Departamento Jurídico Laboral de Hidalgo Abogados y Asesores, analiza los principales conflictos que siguen surgiendo en torno a la hiperconectividad, las obligaciones que deben asumir las empresas y los errores más habituales cuando se confunden flexibilidad y disponibilidad permanente.
¿Qué conflictos laborales siguen apareciendo por la hiperconectividad?
La hiperconectividad puede provocar que no se llegue a desconectar por completo del trabajo en momentos o periodos que están destinados al descanso. Esto podría provocar la reclamación de posibles horas extras, o incluso una reclamación por no respetar la empresa la seguridad y salud de sus trabajadores.
¿Cómo afecta la falta de desconexión al clima laboral?
Los trabajadores que no consiguen desconectar, pueden verse afectados por estados de estrés y ansiedad dificilmente asumibles. Esto puede provocar malestar, lo que puede traducirse en un empeoramiento en el rendimiento y calidad del trabajo realizado.
¿Qué obligaciones tienen actualmente las empresas?
Las empresas tienen la obligación de llevar un control estricto del cumplimiento del tiempo y horario de trabajo mediante el registro de jornada. Además, también tiene la obligación general de velar por la seguridad y salud de sus trabajadores, la cual no estaría protegida si no se da realmente la desconexión digital.
¿Qué errores siguen cometiéndose en teletrabajo y flexibilidad?
Hay ocasiones en las que se pueden confundir estos dos conceptos con el de total disponibilidad y es un grave error. A pesar de trabajar a distancia o con horarios flexibles, no hay que dar por hecho que el trabajador estará disponible en todo momento.
