Deducciones fiscales: ¿puede tu empresa convertirlas en liquidez u obtener rentabilidad?

Una empresa puede estar generando deducciones fiscales y, sin embargo, no tener capacidad para aplicarlas íntegramente. Al mismo tiempo, otras compañías disponen de liquidez y buscan fórmulas que les permitan obtener una rentabilidad.
La transferencia de deducciones fiscales permite conectar ambas situaciones y puede resultar interesante tanto para la empresa que ha generado el incentivo fiscal como para aquella que participa como financiadora.
En un artículo anterior explicamos las características generales de este mecanismo y sus principales ventajas. En esta ocasión queremos abordarlo desde una perspectiva más práctica: ¿en qué situación puede encontrarse una empresa para valorar esta alternativa?
Si tu empresa genera deducciones que no puede aplicar
Existen empresas que generan deducciones fiscales importantes pero no pueden aprovecharlas íntegramente en el momento en que se producen.
En estos casos, la transferencia permite monetizar esos créditos fiscales y convertir un incentivo que la empresa no puede aplicar en ese momento en un recurso económico.
La principal ventaja es, por tanto, la generación de liquidez, con el consiguiente impacto positivo que puede tener sobre la tesorería y la capacidad de la compañía para disponer de recursos.
También permite aprovechar económicamente unas deducciones que, de otra forma, no podrían aplicarse en su totalidad.
Si tu empresa dispone de liquidez
La operación también puede resultar de interés desde el otro lado.
Una empresa con liquidez puede participar como financiadora o adquirente y obtener una rentabilidad mediante el aprovechamiento de determinados incentivos fiscales, siempre dentro de los límites y requisitos establecidos legalmente.
De esta forma, las deducciones fiscales pueden convertirse también en una alternativa que las empresas pueden valorar dentro de su planificación fiscal y financiera.
Dos situaciones diferentes y una misma operación
La transferencia de deducciones fiscales responde, por tanto, a dos necesidades empresariales distintas.
Por una parte, se encuentra la compañía que ha generado un incentivo fiscal que no puede aprovechar íntegramente y busca monetizarlo para obtener liquidez.
Por otra parte, la empresa que dispone de recursos y estudia alternativas para obtener una rentabilidad.
La operación puede permitir que ambas aprovechen de una manera más eficiente sus recursos y mejorar su planificación financiera y fiscal.
¿Es una opción adecuada para cualquier empresa?
La existencia de deducciones sin aplicar o de liquidez disponible no significa, por sí sola, que esta fórmula sea necesariamente la más adecuada.
Antes de tomar una decisión es necesario estudiar la situación concreta de la empresa y comprobar que la operación cumple los requisitos y límites establecidos por la normativa vigente.
Una correcta planificación resulta especialmente importante para valorar las posibilidades existentes, aprovechar las ventajas fiscales y reducir posibles riesgos.
Analizar antes de decidir
Tanto si tu empresa genera deducciones fiscales que no puede aplicar íntegramente como si dispone de liquidez y busca obtener una rentabilidad, conviene estudiar las alternativas disponibles en función de su situación particular.
En Hidalgo Abogados y Asesores analizamos cada caso para identificar las opciones más adecuadas y acompañar a la empresa durante todo el proceso, con el objetivo de que la operación se realice con seguridad y eficiencia.
