<p>Valeria Gonzales<p />

Valeria Gonzales

Asesora fiscal-contable

Relevo empresarial: alternativas para garantizar la continuidad del negocio

Es inevitable para toda empresa tener que enfrentarse a situaciones decisivas que vayan a marcar su trayectoria: la jubilación de sus socios o propietarios, la ausencia de relevo generacional y dificultades para encontrar un comprador externo. 

Frente a estas situaciones surge a menudo incertidumbre y se desconocen las acciones que se pueden tomar para evitar la liquidación definitiva de la empresa. Cuando la empresa tiene un buen funcionamiento y presenta oportunidades de crecimiento, es una lástima que, por desconocimiento, se llegue al punto de cierre del negocio. 

De aquí surgen las siguientes cuestiones: 

  • ¿A quién dar el relevo de la empresa? 
  • ¿Qué alternativas hay para evitar el cierre de la empresa? 
  • ¿Cómo puede llevarse a cabo este proceso? 
  • ¿Por qué es importante que una empresa tenga un plan de relevo? 

El relevo nos garantiza la continuidad de la empresa y evita el cierre de la misma, con todo lo que ello supone:

  • Trámites costosos de liquidación de la empresa y trabajadores.
  • Gasto de notaría y de registro.
  • Pérdida de clientela.
  • Pérdida de empleo.

La dificultad de encontrar compradores externos es cada vez mayor ya que son más selectivos a la hora de elegir un negocio y no siempre vamos a contar con sucesores familiares interesados en seguir con la actividad.

Es importante tener en cuenta todas las alternativas posibles para valorar lo que mejor conviene y elegir la opción más ventajosa y útil para el negocio. Cuanto antes se empiece a pensar en ello más tiempo habrá para encontrar una alternativa al cierre.

  • Empresas de economía social: Sociedades Cooperativas y Sociedades Laborales

Ante estas situaciones, es interesante empezar a conocer un poco más sobre las empresas de economía social ya que nos ofrecen una oportunidad para que los trabajadores pasen a ser socios de la empresa:

  • Sociedades Cooperativas
  • Sociedades laborales

Traspasar el negocio a alguien de la propia organización puede percibirse por todas las partes como una alternativa más sencilla y confiable que hacerlo a una persona externa cuyas intenciones futuras puedan generar dudas.

El relevo a trabajadores, además de suponer un concepto socialmente positivo, concede a la empresa numerosas ventajas que puede aprovechar y beneficiarse. Esto permite que las mismas personas trabajadoras que, a priori mejor conocen el negocio, sean partícipes en la toma de decisiones y en el futuro de la empresa.

Cuando se le da el rol de socio a un trabajador, nos aseguramos que su implicación sea mayor en la empresa y se asegure su estabilidad laboral. El trabajador pasará a formar parte de un proyecto empresarial donde su compromiso será clave para el desarrollo de su puesto y de la empresa. Se reforzará la transparencia entre trabajador y empresa y sus decisiones se verán directamente ligadas al futuro de la empresa y los resultados de la misma.

Entre las principales ventajas del relevo a trabajadores se encuentran:

  • Capitalización del desempleo para aportar capital social. 
  • Ayudas a la transformación y al fomento de economía social. 
  • Conservar la reputación de la empresa.
  • Mantener el empleo.
  • Mantener la gestión interna del negocio. 

Puede surgir la situación de que un trabajador se sienta incapaz de asumir este rol o desconozca lo que supone su traspaso a socio de la empresa. Es importante en estos casos dejar claras sus responsabilidades al igual que las oportunidades que le va a suponer adquirir este nuevo rol. 

En este sentido, las sociedades cooperativas y las sociedades laborales facilitan esta transformación de la empresa. Para abordar este cambio, podríamos encontrarnos con dos opciones distintas:

  1. Crear una nueva empresa por medio de los trabajadores y seguido adquirir la unidad productiva de la sociedad actual.
  2. Transformar la propia empresa. 

Habrá que valorar qué tipo de empresa conviene dependiendo la situación y características del negocio. 

  • Sociedades Cooperativas:

La cooperativa es la sociedad que se forma por sus propios socios trabajadores y donde cada uno dispone de un voto para la toma de decisiones. Se destaca por su carácter social y por las grandes ventajas fiscales. 

Requisitos:

  • Para cooperativas pequeñas 🡪 mínimo 2 personas socias trabajadoras y máximo 10.
  • Para cooperativas grandes 🡪 mínimo 3 personas socias trabajadoras y sin límite de máximo.
  • El número máximo a contratar es de 5 trabajadores en cooperativas pequeñas. 
  • Cada socio hace una “Aportación Obligatoria” para poder ser socio de la misma.
  • Un socio, un voto.

Ventajas:

  • Menor coste fiscal en el Impuesto de Sociedades.
  • Deducción en IRPF a los trabajadores que se convierten en socios.
  • Ayudas para la constitución y desarrollo del negocio.
  • Bonificaciones en Seguridad Social.
  • Ayudas para la creación de nuevas sociedades laborales: 4.000€ por persona socia trabajadora.

Encontrarás más información sobre sociedades cooperativas en el artículo publicado en nuestro blog:

  • Sociedades Laborales:

La sociedad laboral es la Sociedad Anónima o Limitada cuyo capital corresponde principalmente a las personas socias trabajadoras. 

Requisitos:

  • Al menos el 50,01% del capital debe ser propiedad de las personas trabajadoras. 
  • El derecho de participación y voto será proporcional al capital aportado. 
  • La mayoría de personas trabajadoras fijas deben ser socias. Se limita la contratación de trabajadores fijos que no son socios. 
  • Un único socio no puede tener más de un tercio del capital. Aplica a todo tipo de socio, trabajador o no.

Ventajas:

  • Capitalización del desempleo del trabajador que pasa a socio.
  • Bonificaciones en Seguridad Social.
  • Ayudas para la creación de nuevas sociedades laborales: 4.000€ por persona socia trabajadora.
  • Exención de ganancia patrimonial en IRPF si el transmitente es >60/65 años. Dejando funciones de dirección y transmitiendo a personas trabajadoras.  
  • Deducción en la cuota IRPF para el adquirente. 

En definitiva, independientemente de la alternativa elegida para el relevo empresarial el éxito del proceso dependerá en gran medida de una correcta planificación y ejecución. El relevo no es solo una decisión estratégica, sino también un proceso complejo que combina aspectos financieros, legales, fiscales y humanos. Por ello, contar con el acompañamiento de profesionales especializados permite anticipar riesgos, optimizar la toma de decisiones y garantizar la continuidad y sostenibilidad del proyecto empresarial. Apoyarse en expertos no solo aporta seguridad y rigor al proceso, sino que también facilita una transición ordenada que proteja el valor de la empresa y el legado construido a lo largo del tiempo.