<p>Raquel Robles<p />

Raquel Robles

Abogada

Tu mascota no puede heredar, pero sí puedes asegurar su futuro

La respuesta jurídica es clara: no, una mascota no puede heredar directamente.

Pero esto no significa que quede desprotegida. Todo lo contrario: la ley sí permite dejar perfectamente organizado su cuidado y bienestar.

Durante mucho tiempo, los animales fueron considerados legalmente como simples bienes. Sin embargo, esto cambió con la reforma introducida por la Ley 17/2021, que modificó el Código Civil y marcó un antes y un después.

Desde entonces, los animales son reconocidos como “seres vivos dotados de sensibilidad”, lo que obliga a tener en cuenta su bienestar en situaciones como divorcios, embargos o herencias.

Ahora bien, este avance tiene un límite importante: los animales no tienen personalidad jurídica. Y esto es clave.

En derecho de sucesiones, solo pueden heredar quienes tienen capacidad jurídica, es decir, personas físicas (humanos) o jurídicas (empresas, fundaciones, etc.). Las mascotas, aunque pueden ser protegidas, no pueden ser titulares de bienes ni derechos patrimoniales, por lo que  no es posible nombrarles directamente como herederas.

Entonces, ¿qué puedes hacer?

La solución pasa por una buena planificación legal. No se trata de que tu mascota herede, sino de garantizar su cuidado a través de mecanismos jurídicos adecuados.

La opción más habitual es designar en el testamento a una persona de confianza que se haga cargo del animal. Puedes dejar perfectamente detallado quién será responsable, cómo debe cuidarlo, dónde vivirá o cualquier aspecto relevante de su bienestar. ¡Eso sí! hay algo fundamental: hablarlo previamente con esa persona y asegurarte de que acepta el compromiso.

Además, es muy recomendable prever una dotación económica. Esto se hace mediante un legado, es decir, dejar una cantidad de dinero a esa persona con la obligación de destinarla al cuidado de la mascota o al coste de una futura residencia para animales.

De esta forma, quedan cubiertos gastos como alimentación, veterinario o necesidades especiales. Aunque el animal no herede directamente, sí garantizas que tendrá los recursos necesarios para vivir en buenas condiciones.

¿Y si no hay nadie que pueda hacerse cargo de mi mascota?

También hay solución. Puedes establecer en tu testamento que tu mascota sea entregada a una protectora o entidad especializada en bienestar animal, e incluso acompañarlo de una donación para cubrir su mantenimiento.

Y, por ultimo y siendo esta una situación muy habitual y errónea ¿qué ocurre si no haces testamento?

La ley es clara. Conforme al art 914.Bis del Código Civil, en ausencia de testamento, tu mascota será entregada a los herederos o legatarios que la reclamen. Y si no puede hacerse de forma inmediata, será trasladada a un centro de acogida hasta que se resuelva la sucesión.

Serán los herederos quienes decidan qué hacer con ella. Esto puede no coincidir completamente con tu voluntad: pueden no querer hacerse cargo o no poder hacerlo.

Asimismo, en ausencia de previsión expresa, pueden darse escenarios como:

  • Si ningún heredero puede hacerse cargo, el animal podrá entregarse a un tercero.
  • Si varios herederos lo reclaman sin acuerdo, decidirá un juez.
  • El copropietario del animal tiene preferencia.
  • En matrimonios en gananciales, el cónyuge tiene prioridad.
  • Recibir la vivienda donde reside el animal puede implicar hacerse cargo del mismo.

El resultado: pierdes el control sobre su futuro y por tanto tu tranquilidad. Tus herederos deciden por ti.

Por eso, si tienes una mascota, hacer testamento e incluirla en el mismo no es solo recomendable, sino una decisión clave.

Y, es por ello que un buen testamento debería incluir:

  • La persona encargada del animal.
  • Un sustituto en caso de que no pueda asumirlo.
  • Los recursos económicos destinados a su cuidado.
  • Instrucciones específicas sobre su bienestar.

Incluso puedes ir un paso más allá y establecer mecanismos de control para asegurar que se cumpla tu voluntad. Por ejemplo, designar a alguien que supervise el cuidado o prever consecuencias si no se respetan las condiciones.

Recordemos que el quedarse con el animal NO implica aceptar la herencia.

Y es que, para muchas personas, su mascota es mucho más que un animal: es familia. Comparte tu día a día, tus rutinas y años de vida contigo. Y es por esto que cada vez más personas toman esta decisión, y con razón: se trata de cuidar de quien depende de ti, incluso cuando tú ya no estés. Por eso, en HIDALGO ABOGADOS Y ASESORES te ayudamos a planificar tu testamento para que tu mascota quede protegida y se cumpla tu voluntad con todas las garantías jurídicas.

Porque la tranquilidad también consiste en saber que todo seguirá bien.