<p>Raquel Robles<p />

Raquel Robles

Abogada

Herencias y conflictos familiares: cómo evitarlos con una correcta planificación jurídica

En el ámbito del Derecho de sucesiones, la práctica diaria deja una conclusión clara: la mayoría de los conflictos familiares relacionados con herencias son evitables, y el origen de los mismos siempre coincide, una mala planificación de la situación futura. 

No es casualidad que más del 70% de los españoles identifique las herencias como una de las principales fuentes generadoras de conflictos familiares, porque en la práctica, es una realidad. Y la solución a los mismos, sin una voluntad clara de transigir, suele ser perjudicial para todos. Detrás de la mayoría de disputas no hay grandes fortunas ni situaciones especialmente complejas, sino decisiones que no se tomaron a tiempo o situaciones que no han sido previstas o se dejaron sin concretar. 

Es habitual, por ejemplo y entre otras muchas, que los desacuerdos o diferencias de opiniones surjan sobre las siguientes circunstancias:

Venta o disposición de bienes: cuando unos herederos quieren vender y otros no, alquilar, o usar la vivienda para sus necesidades particulares o familiares, en caso de no llegar a un acuerdo la solución termina en vía judicial, y a veces, incluso en subasta pública.

Sospechas de manipulación al testador: es habitual que un heredero reciba más que otros (por cuidados, cercanía, etc.), generando así desconfianza sobre el resto que se han visto menos favorecidos y derivando en posibles impugnaciones judiciales evitables. 

Desheredaciones conflictivas: si no están bien justificadas en las causas legalmente tasadas que las permiten aplicar, pueden ser impugnadas, alargando así el conflicto, y acabando en un juzgado. 

Valoración de bienes: no establecer normas de valoración futuras que permitan la equidad en el reparto puede generar discrepancias sobre el valor de los bienes que integran la herencia (inmuebles, joyas, empresas, etc.), que bloquean el reparto, y acaban derivando en sanciones y recargos. 

Empresas familiares: la falta de normas claras sobre la futura gestión y administración de la empresa suele generar tensiones importantes que dan lugar a bloqueos en la toma de decisiones estratégicas y pueden hacer fracasar el proyecto empresarial. 

Carga fiscal elevada: el Impuesto de Sucesiones puede obligar a vender bienes o bloquear la herencia si no se puede asumir el pago, y una planificación temprana adaptada a cada caso, puede reducir considerablemente la factura fiscal.

En la práctica, es más habitual de lo que parece encontrar testamentos con errores: cláusulas ambiguas, repartos que no respetan la ley o, simplemente, ausencia de previsión ante posibles conflictos. Todo ello pone de manifiesto que hacer testamento no es un mero trámite, sino una decisión que requiere reflexión y asesoramiento

En Euskadi, además, contamos desde 2015 con una normativa propia que, si bien establece ciertos límites —como la protección de los llamados legitimarios—,ofrece margen suficiente para organizar el reparto de forma flexible y adaptada a cada situación. Saber utilizar ese margen es clave para evitar problemas futuros.

Frente a la creencia, bastante extendida, de que “los herederos ya se pondrán de acuerdo”, la experiencia demuestra todo lo contrario: cuando no existen unas disposiciones claras y concretas, el conflicto no solo es posible, sino altamente probable. Desde un punto de vista jurídico, el problema rara vez es el patrimonio en sí, sino la falta de previsión, claridad y regulación, para su adecuación legal.

Por eso, el testamento debe entenderse como una herramienta esencial: no basta con hacerlo, hay que hacerlo, y hacerlo BIEN. Su debida reflexión y correcta redacción adaptada a la legalidad elimina la posibilidad de conflicto, y, además, determina su validez, su plena eficacia y la garantía de que el mismo se acabe aplicando en el futuro conforme a la voluntad perseguida al momento de otorgarlo.

No hacerlo así supondrá que acabe siendo un juez quien decida lo que tu querías que pasara con tus bienes, o lo que es peor, que los mismos acaben siendo adjudicados en subasta a un tercero ajeno a la familia por falta de acuerdo entre los herederos.

Planificar una herencia de forma eficaz no consiste solo en hacer un testamento, sino en hacerlo bien y con una visión clara de futuro. Para ello, no basta con conocimientos legales: es necesario pensar con estrategia para asegurarse de que el testamento sea válido, refleje realmente la voluntad de la persona y reduzca al máximo la posibilidad de conflictos entre los herederos.

Esto implica estudiar cada caso de manera individual, redactar el testamento con claridad para evitar interpretaciones erróneas, tener en cuenta los impuestos que se van a generar y prever posibles problemas antes de que aparezcan. En otras palabras, se trata de dejar todo bien “atado” para evitar dudas, discusiones o complicaciones más adelante. Un testamento de “todo para mis hijos a partes iguales” lo redacta “cualquiera”, pero un testamento que se adapte tus circunstancias, anticipándose a los problemas prácticos, y que garantice su futura aplicación conforme a tu concreta voluntad requiere siempre, e inexcusablemente, de un asesoramiento legal especializado. 

La experiencia demuestra que es mucho más caro —en tiempo, dinero y desgaste personal— no planificar que hacerlo correctamente desde el principio, por no hablar de la ruptura de relaciones familiares entre herederos… Un buen asesoramiento técnico puede evitar juicios, reducir la carga fiscal, proteger las relaciones familiares y garantizar que la voluntad de la persona se cumpla tal y como se pretendía.

En definitiva, planificar bien una herencia es una forma de dar tranquilidad tanto a quien toma la decisión como a quienes tendrán que gestionarla en el futuro.

Por eso, en Hidalgo Abogados y Asesores trabajamos con una idea muy clara: cada herencia requiere un enfoque propio. No existen soluciones universales, porque cada familia es diferente, con sus propias relaciones, su patrimonio y sus circunstancias. Aplicar fórmulas estándar en un ámbito tan sensible no solo es ineficaz, sino que puede generar problemas donde antes no los había. ¿Necesitas ayuda para planificar tu herencia? ¡CONSÚLTANOS!